Abre los ojos. Me clava la vista. Se levanta con tanta facilidad que da la impresión de estar volando. Sus pies van dejando a su paso un camino de jazmines que florecen con una belleza digna de su creadora. Sin dejar de mirarme a los ojos, se acerca.
Me ve, sabe que estoy acá. Ella me dejó entrar, me guió. No recuerdo como llegué.
Se detiene justo frente a mi. Me envuelve su hermosura, siento una calidez interior. Todo esta bien, soy feliz. Nunca me había sentido así.
Se acerca mas, me falta el aire, las piernas van a ceder.
Calor en la mejilla y una corriente eléctrica q viaja desde mi oído ampliándose con fuerza en todo mi cuerpo.
Cierro los ojos.
Dulzura.
-"Tenés la receta justa para hacerme sonreír"
Un golpe en el pecho, un empujón, no tengo aire, todo esta oscuro, todo va muy rápido pero no veo nada, un hilo de titiritero tira de mi espalda, quiero volver, no tengo de donde agarrarme, lucho contra la nada, pateo, extiendo los brazos, la busco, no está.
Frió, cemento. Caí contra el suelo. Me golpee la cabeza. Duele. Abro los ojos.
Una pared de concreto de varios metros de espesor.
Una mirada vacía.
-"que pensás Na?"
-"nada..."
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